jueves, 8 de febrero de 2007

Palacio de Bellas Artes

Construido a principios del siglo XX, por encargo del Presidente Porfirio Díaz, este emblemático edificio sería la sede del nuevo Teatro Nacional. Fue el arquitecto italiano Adamo Boari quien inició la obra en 1904 sobre el terreno que ocupó el Convento de Santa Isabel. La construcción del Palacio de Bellas Artes fue interrumpida por el inicio de la Revolución Mexicana y no fue sino hasta 1932 que el arquitecto mexicano Federico Mariscal retomó la obra concluyéndola en 193 4. Su fachada es de mármol de Carrara, Italia y el interior de mármol proveniente de Monterrey, Querétaro y Morelos. De los aspectos más relevantes del edificio destaca el enorme telón de cristales opalescentes elaborado por la casa Tiffany Studios de Nueva York y que representa una vista del valle de México hecha a solicitud del propio Díaz. Una vez concluida la Revolución y con el surgimiento del Movimiento Nacionalista, muchos de los muros de los principales edificios del país fueron recubiertos con mu rales de los artistas más importantes de la época. En el caso del Palacio de Bellas Artes, plasmaron su obra Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Roberto Montenegro, Manuel Rodríguez Lozano y Jorge González Camarena. Actualmente, el Palacio de Bellas Artes es sede del Instituto Nacional de Bellas Artes.

El Centro Histórico

El 8 de diciembre de 1987, el Centro Histórico de la Ciudad de México fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO."El casco antiguo de nuestra ciudad tiene casi siete siglos de vida y ha sido corazón del Imperio Azteca, capital del más poderoso virreinato del Nuevo Mundo, bastión de la lucha por la independencia y metrópoli de la naciente República. Hoy en día, la historia de la Capital Mexicana continúa en las mismas calles que albergaron la primera universidad, la primera casa de moneda y la primera imprenta de América. El Centro Histórico de la Ciudad de México se ha intervenido de muchas maneras y en distintos tiempos. Sin embargo, en el 2001, se dio una coyuntura favorable que hizo posible que los gobiernos federal y capitalino convocaran la creación del Consejo Consultivo para el Rescate del Centro Histórico; en él participan más de 130 personalidades del mundo de la cultura, la historia, la academia, el comercio y la em presa privada. Gracias a esta iniciativa se puso en marcha una rehabilitación integral de este privilegiado espacio cuyas dimensiones son enormes:
9.1 kilómetros cuadrados de superficie
668 manzanas
Alrededor de 9 mil predios
Cerca de 1500 edificios con valor monumental
196 monumentos civiles y 67 religiosos
Más de 80 museos y recintos culturales
78 plazas y jardines
19 claustros, 28 fuentes y 12 sitios con murales
Todas estas estructuras fueron construidas entre los siglos XVI y XX

Paseo de Plateros

Hasta el siglo XVII, la actual calle de Madero fue conocida como San Francisco debido al convento franciscano que ahí se ubicaba y que era el más grande de la Nueva España. Posteriormente, se le identificó como la calle de Plateros porque en ella se establecieron, por ordenanza del Virrey Marqués de Cadereyta los principales joyeros de la ciudad. Lleva el nombre de Francisco I. Madero desde el 14 de diciembre de 1914, fecha del primer aniversario luctuoso de Madero.
Recorrer esta avenida, pasar por el Zócalo y las calles 5 de mayo o Tacuba significa un viaje a los sitios más representativos en la historia de México.